Mis Juegos Olímpicos

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El ingreso de la disciplina en los Juegos Olímpicos tenía un gran incentivador: el Barón de Coubertin, admirador de la ética y del espíritu de equipo del deporte.

El Rugby ingresó al programa en la edición de París, en 1900, que contó con la victoria de los anfitriones.
Estuvo ausente en la edición de San Luis, en 1904, y regresó cuatro años más tarde, en Londres, donde los anfitriones fueron derrotados por Australia.

En 1925, con la salida del Barón de Coubertin de la Presidencia del Comité Olímpico Internacional (COI), el Rugby fue retirado del programa de los Juegos.

Apartado del programa olímpico, el deporte empezó a ganar fuerza y popularidad: en 1994, el COI reconoció oficialmente la Federación Internacional de Rugby (IRB en inglés), y el año siguiente el deporte se profesionalizó, exactamente cien años después de la creación de la primera liga, en Inglaterra.

En 2016, no obstante, se disputó una modalidad llamada rugby 7, con partidos más veloces y dinámicos.

Esta versión, en que cada equipo juega con siete atletas, en vez de 11, fue creada en Escocia, a fines del siglo 19, pero solo comenzó a ganar el mundo en 1921, cuando se realizó el primer torneo fuera de Escocia.

La Copa del Mundo del rugby 7 fue creada en 1993, entre los hombres, y en 2009, para las mujeres.

Curiosidades - Éxito de público

Aunque aún fuese relativamente nuevo, el rugby olímpico conquistó un hecho importante en las Olimpíadas de París-1900, la primera de la historia de la modalidad: el mayor público de todos los eventos de aquella edición de los Juegos.

En total, 6 mil personas asistieron a la final entre Francia e Inglaterra, con 4.389 pagando su entrada.
En la final, los franceses conquistaron la primera medalla de oro de la historia del rugby olímpico.

La final fue vencida por los dueños de casa por 27 a 8.

Confusión en la final

De vuelta a Paris en 1924, las Olimpíadas tuvieron nuevamente un excelente público en la decisión del rugby.
Pero una vez, los franceses hicieron la final frente a su hinchada.

El adversario ahora era el equipo de los Estados Unidos, que atropelló a los dueños de casa y venció por 17 a 3.
Indignado por causa de jugadas que provocaron lesiones en dos atletas franceses, el público que llenaba el estadio – casi 40 mil personas – provocó una gran confusión.

Además de las peleas, los hinchas silbaron e insultaron a los norteamericanos, que tuvieron que dejar la ceremonia de la entrega de las medallas bajo escolta policial.