Mis Juegos Olímpicos


Hockey sobre césped Olímpico

El Voleibol Olímpico entró en los juegos olímpicos en Tokio-1968, el voleibol entró en el programa olímpico simultáneamente en masculino y en femenino.
Desde el estreno, cuando la Unión Soviética, entre los hombres, y Japón, entre las mujeres, conquistaron las primeras medallas de oro, la modalidad no dejó de ser olímpica.

Tiranos en el banco de reservas del voleibol

El voleibol tiene algunos personajes inusitados que no siempre están dentro de las cuatro líneas. Observando del banco de reservas, algunos entrenadores ganaron notoriedad por sus actitudes al margen de la cancha y, principalmente, durante los tiempos técnicos.

El precursor de ese “estilo” fue el japonés Hirofumi Daimatsu. Gerente del departamento de contabilidad de una fábrica de hilandería, de la cual salieron 10 de sus 12 jugadoras, Daimatsu era un “general”.
Además de las rutinas exhaustivas de ejercicio, que duraban seis horas, siete días por semana, el japonés insultaba y llegaba a golpear a sus comandadas. Asimismo con los métodos nada elogiables, las japonesas, bajo el comando de Daimatsu, fueron campeonas olímpicas en Tokio-1964, venciendo en todos los partidos y cediendo apenas un set.

El “tirano” más famoso, sin embargo, es el ruso Nikolay Karpol.

Formado por la escuela soviética, el comandante gritaba tanto a sus jugadoras en los tiempos técnicos que constreñía a quien estuviese asistiendo al juego.

El comportamiento de Karpol, bicampeón olímpico en 1980 y 1988, hizo que fuese abucheado por las hinchadas alrededor del mundo.

A pesar del temperamento explosivo, el ruso es uno de los mayores vencedores del deporte y tiene su nombre eternizado en el Hall de la Fama del voleibol.